top of page

No tienes que tocar fondo para empezar terapia

  • amandagarciarguez
  • 15 jun 2025
  • 1 Min. de lectura

A veces imaginamos que solo se empieza terapia cuando ya no se puede más. Cuando todo se desborda. Cuando hay un diagnóstico, una ruptura, un ataque de ansiedad o una tristeza que lo inunda todo.


Pero lo cierto es que no hace falta llegar tan lejos.



¿Y si basta con sentir que algo no encaja?


Muchas personas empiezan terapia cuando algo no termina de encajar: una sensación de vacío, una dificultad en las relaciones, una inquietud persistente, la sensación de estar “tirando” sin disfrutar. O simplemente porque quieren conocerse mejor, entender sus emociones o cambiar ciertas dinámicas que se repiten.



La terapia también es prevención, autocuidado, crecimiento


La terapia no es solo para momentos de crisis. También es prevención, autocuidado y crecimiento. Un espacio donde poner en palabras lo que duele, lo que pesa, o lo que aún no sabes cómo nombrar. Donde explorar tu historia con respeto y curiosidad, sin juicios.


Empezar terapia es un acto de valentía, no de debilidad.


Y cuanto antes, mejor: no por urgencia, sino por merecimiento.


No esperes a tocar fondo. Si algo dentro de ti te susurra que es momento de mirar hacia adentro… Es motivo suficiente.



Si quieres saber más sobre cómo trabajo, puedes visitar la sección Terapia.




Comentarios


bottom of page